Justo antes de empezar a mear, encendí mi décimo cigarrillo de la noche, salí del gran baño con el pequeño retrete apestoso, con esos crayonazos de comida digerida que todos los humanos expulsamos a cierto tiempo. Salí del baño, en el pasillo me encontré el putrefacto bote de basura, que día con día tiene aires mas familiares, un color no tan agradable, pero que ya no incomoda. Entre al 413, al cuarto de los chingones, al PUB, al rincón de Chucho, una habitación doble, que desde hace unas semanas, dejo de ser un cuarto para dormir, y se convirtió en el bar de una fonda de mala muerte. Estamos todos, Gius (con su corte de hooligan, corte de un vago cualquiera, pero en la cabeza de un gran y alternativo estudiante, se vuelve en una aventura, en una salida de la monotonía de mierda), Herbert, norteño con corazón de ebrio y loco, pero con tintes conservadores, eso si, un anti-rojillos ante todo; Chucho, el compañero de cuarto de Gius, con problemas de casi-calvicie, que le gusta andar en boxers, en su uniforme, para sentirse en confianza, y con una gran fortaleza, cosa que solo la ropa interior da. Ury, un metamórfico ser, que piensa de repente que manu chao dice verdades universales, y piensa que el look setentero mamarracho es la nueva tendencia de las pasarelas italianas.
En el PUB se platica de todo, pero de nada, se platica de culos, coños, caras bonitas, cerveza y de cómo podemos tirarnos a las locales de la ciudad de una manera sutil, pero al mismo tiempo ventajosa; una manera sucia, cobarde, pero que al mismo tiempo nos deje historias de valentía y de hombría en nuestro regreso al país de origen, a la ciudad de los palacios, o solo sean historias de taberna con cerveza de a litro y amigos borrachos. Entra Rafa, un provinciano de buena fe, pero con esas ansias de vivir el vicio de ciudad, ser un cerdo cosmopolita, eso si, ir a misa, para lavar el cochambre, el alto precio de ser como un europeo. Nos invitaron de jarra esta noche, pero el cuerpo y el bolsillo nos atan fuertemente para no salir, a ese hostil pero familiar clima lluvioso y amargado, caprichoso a veces, y llegar a un bar, pedir cerveza, que refresque y nos de la llave al mundo social, las llaves a conocer nueva gente, del sexo femenino especialmente, y nos lleven a conocer mundos nuevos, cuartos nuevos, piernas nuevas, bragas nuevas, y al otro día, el mismo camino viejo para llegar al cuarto, al 413, a descansar, y a presumir la hombría de la noche anterior.
I am a former tentant of Tekyo 4e piso. I was there with Baylor University from Texas. I remember Russel and Ruben. Great times!